La digitalización de las colecciones de estampa

María Sicarú Vásquez Orozco

Por su naturaleza y materialidad los impresos han sido propensos a perderse con el paso del tiempo. Su utilidad, los cambios propios del clima y la falta de conocimiento sobre su conservación, han coadyuvado para que este tipo de obras adquieran la connotación de “perecederas”.

Muchos de los acervos y colecciones han optado por buscar alternativas para que sus obras continúen siendo accesibles, es decir, que estén disponibles para su consulta, investigación y exhibición. Las bases de datos digitales han permitido que gran parte de los libros, documentos y obras de arte sean asequibles mediante fotografías y escaneos en alta resolución. Asimismo, éstas han permitido que la obra se mantenga bajo las medidas de conservación, temperatura y almacenamiento necesarias.

El proceso de digitalización ha evolucionado con el paso del tiempo. En la actualidad, gran parte de las bibliotecas, archivos y acervos de museos cuentan con un gran porcentaje de su colección en plataformas electrónicas, páginas web y nubes. Sin embargo dentro de este proceso evolutivo, muchas veces se han omitido ciertas partes de las obras, es decir, muchos de los impresos no han sido digitalizados en su totalidad, siendo sólo algunas estampas representativas las que se han tomado en cuenta para sus registros.

Un ejemplo de esto es lo que ocurre con muchos de los cuadernillos de partituras musicales provenientes del siglo XIX, donde su proceso de digitalización se hizo a partir de las portadas, cuya carga iconográfica refería no sólo a la música, sino también a las formas dancísticas que derivaban de las melodías.

Si bien las portadas dicen mucho de la información contenida en los cuadernillos, el sólo tener una parte de la obra digitalizada, puede ocasionar que se vuelva necesario recurrir a la obra original para tener un panorama completo.

A continuación se muestran dos ejemplos de portadas de cuadernillos digitalizadas. A simple vista pareciera que sus contenidos son similares y que ambas obras aluden a una representación dancística de cierta partitura musical. La primera obra Polka Mazurkas, se digitalizó para el acervo electrónico del Museo Metropolitano de Nueva York, el cual tiene casi un 80 % de sus colecciones accesibles de manera digital en su página de internet. Si bien dentro de su catalogación se especifica que sólo se cuenta con la portada; al momento de revisar la obra en físico, el investigador puede darse cuenta que el cuadernillo cuenta con partituras y tiempos específicos. Lo que en una investigación en torno a la música, o bien, a la danza, sería totalmente útil.

Winslow Homer (dibujó) J. H. Bufford & Co. (litografió) Polkas Mazurkas (Composed by Adrien Talexy), 1856–57 Litografía 35.6 x 27 cm Harris Brisbane Dick Fund, 1937 Museo Metropolitano de Nueva York

 

En el siguiente caso, la portada corresponde a un cuadernillo ubicado en la Biblioteca Lafragua en la Ciudad de Puebla, México. Si bien el recinto no contaba con la digitalización de la misma, al solicitarla se pidió que se hiciera de cada una de las estampas que éste contenía. A partir de dicha reproducción electrónica, se visualizó que a diferencia del cuadernillo anterior, éste contaba con la portada, partituras y un breve manual de baile que acompañaba a la música.

M.C. Rivera La Duquesa. Elegante baile de sala. (Por Mr. Bauget) Litografía Biblioteca Especial “José María Lafragua” (Fondo Antiguo)

 

A partir de los breves ejemplos anteriores, es pertinente apuntar que cada que se genera una digitalización de un impreso o de algún libro o cuadernillo, lo correcto sería que se hiciera de manera completa, en medida de lo posible. Ya que, si la idea de tener dichas reproducciones electrónicas es salvaguardar la integridad de los documentos y obras de arte, así como evitar su constante manipulación, lo correcto sería que las tomas fotográficas o escaneos profesionales se realizaran en una sola exhibición.

En términos generales, la digitalización de acervos y colecciones de impresos han permitido que las bibliotecas, archivos y museos a nivel internacional sean más accesibles, que los investigadores puedan revisar electrónicamente obras que geográficamente resultaría imposible o requeriría de un basto presupuesto de investigación y finalmente, que los documentos puedan permanecer bajo un resguardo óptimo que permita eliminar la idea de “obras perecederas”.

Queda un camino largo por recorrer dentro de la digitalización de acervos y colecciones de estampa. La tecnología seguirá influenciando y otorgando nuevas formas de innovar dentro de la generación de inventarios y registros digitales, así como en la manera en la que se continúa una concientización sobre la conservación preventiva de las obras.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s